Desentierro/entierro y en el medio mucha joda

Está bien, sé que estamos a pocos días de la Semana Santa y que debería ser un artículo de reflexión, pero, seamos honestos, no hay nada que atraiga más como la fiesta y la joda que despierta el carnaval y siempre es buen momento para hablar de este tema.

La celebración de la semana mayor no sería lo mismo si no estuviera precedida por el extenso mes que se dedica a la fiesta en honor al rey momo  o – en el caso de Jujuy – a “Pujlay” o diablo carnavalero.

Aunque es rojo y tiene aspecto de diablo, dicen que el  “Pujllay” no representa la maldad, sino – por el contario – es el diablo que hace travesuras, que castiga con su cola para incitar a bailar, a la alegría, al encuentro con amigos y las bebidas.

Pero para preparase para la fiesta, unos 15 días antes del sábado de carnaval, en Jujuy se lleva a cabo el jueves de compadre, un día que se destina a beber y pasarla entre hombres que se reúnen y dan rienda suelta a la alegría. Pero las damas también tienen su jueves y el jueves anterior al sábado de carnaval es el día dedicado a homenajear las comadres, que  se reúnen en plazas, mercados, donde las mujeres se desean un buen carnaval se invitan bebidas, comidas, pero lo más importantes son las coplas que comparten. Una muestra de este jueves de comadre lo llevó Jorge Accame al teatro, pieza donde refleja esta festividad y las cosas que pueden pasar durante un jueves de comadre, no solo con la copla y la bebida sino los secretos que hay entre las féminas.

Pero volviendo a la fiesta de carnaval, y luego de estos preámbulos viene la fase inicial que se refiere al:

Desentierro

Para iniciar el carnaval, es preciso desenterrar al diablo de donde fue enterrado el año pasado y para ello, las comparsas alegran la marcha y dependiendo del lugar donde se enterró al diablo se dirigirá la fiesta para sacarlo de su cautiverio y darle de beber y comer, para que empiece la fiesta, rindiéndole los honores, ya se colocándolo en algún lugar en especial o sacándolo a bailar, pasando de mano en mano.

El lugar donde está enterrado el diablo, un pozo – o mojón – que no supera un metro de profundidad, es regado con bebidas alcohólicas, arrojan hoja de coca y cigarrillos encendidos. Se le decora con serpentinas, guirnaldas, lana, flores, albahaca, etc. La planta de maíz se ofrece como símbolo de fertilidad de la tierra. Se aromatiza con coca, romero e incienso para ahuyentar la mala suerte.

Para acompañar este desentierro se organizan no solo las comparsas, sino diversas actividades musicales, tanto públicas como privadas y mientras en la Plaza de San Antonio – por ejemplo – estaban Gustavo Patiño,  cuerpos de danzas,  como Sonido Caporal, comparsas y grupos musicales, entre otros. Mientras tanto, en el sector privado estaban actividades en el Complejo Kalama con las actuaciones de Ángela Leiva, La Kostumbre, Brumas, Bandy2, Chino Revelion, Gastón Santa Fe, Darío Franco y Kasandra, con acceso libre para todos hasta hs. 18:00, en el llamado desentierro de los Corazones Alegres  – donde había que pagar 180 pesos por la entrada – estaban animando Bandita de Sergio, Facundo y La Senda, Los Kailpas, Banda Mix, Aldo Quispe. Además se podían consumir alimentos como sopa, queso con choclo (maíz), o Picante de Pollo, junto a  la vacuna de bienvenida, que consiste en una bebida mientras lo bañan a uno en harina y le ofrecen una ramita de albahaca.

En el caso de las comparsas, se les invitan gaseosas, cervezas, chicha clericó, Saratoga y damajuana de vino. El diablo va a la cabeza del desfile. Bailan hasta que acaban la bebida, se arrojan serpentina, papel picado y talco.

Así se va el día del desentierro y la alegría continuará hasta altas horas.

Cada región de Jujuy tiene su propia manera de desenterrar al diablo y festejar estos días, pero siempre se encontrarán elementos comunes como la bebida, el talco, la albahaca, la comida, al serpentina y — principalmente – la alegría.

Corsos para todos los gustos

Como en gustos y colores han escrito los colores, si uno quiere ver comparsas y bailes organizados en los distintos municipios de Jujuy no se debe perder los llamados corsos

Ya sea en San Pedro, en Perico, en Monterrico, o en El Carmen, es normal ver gente en las calles bailando, y entre estos grupos uno puede ver comparsas, corsos y murgas, que estarán brillando y alegrando su paso con música en vivo, tocada por orquestas propias o con acompañamiento de una pista sonora.

La ‘comparsa’ es un grupo de personas que, vestidas de la misma manera, participan en fiestas como las carnavalescas. Sale a la calle a interpretar su música y baile. Los instrumentos, el tipo de baile y el carácter del espectáculo es específico para cada país en que existen las comparsas y en muchos carnavales del mundo se realizan concursos donde estas compiten por diversos premios.  En cuanto a ‘corso’, el vocablo no figura en el diccionario de la Academia, pero sí lo registra el de americanismos; él nos dice que el término es muy usado en países hispanoamericanos, como Uruguay, Paraguay y Argentina, con el significado de “desfile de carruajes, vehículos, personas disfrazadas y comparsas, que generalmente se realiza en la época de carnaval.  Por último, la ‘murga’ se relaciona en su origen con musga, forma semipopular de música; actualmente, designa a una banda de músicos que tocan instrumentos de percusión y entonan canciones, generalmente en tono cómico y poniendo en ridículo algunas situaciones del momento.

Con esta explicación de mdzol.com/ es fácil saber ahora lo que uno estará viendo en las calles “ayer a oscuras y hoy sembrada de bombillas. Y colgaron de un cordel de esquina a esquina un cartel y banderas de papel verdes, rojas y amarillas”, como diría el poeta Joan Manuel Serrat. 

En El Carmen y a pesar de la lluvia que acompañó esos días, las distintas comparsas y corsos que desfilaron arrancaron aplausos y más de una foto con los miembros de las agrupaciones, principalmente aquellas con personajes de los dibujos animados que hicieron las delicias de los chicos.

Luces, trajes de colores, bailes y mucha venta ambulante era el común denominador en El Carmen durante estos corsos, nombre genético que se le dan a los desfiles, con participantes desde infantiles hasta más de un compadre y comadre de cierta edad, que recorren a lo largo de la avenida presidente Perón mientras el público se ubica a cada lado de la avenid, ya sea sentado, de pie, en familia, solos, con las mascotas, con mate en mano o aprovechando la extensa variedad de alimentos que hay para la venta.

Martes de chaya

El día martes de carnaval y para que no digan que no hay religiosidad en esta festividad tan pagana, se procede a agradecer a la Pachamama (madre tierra) que todo lo brinda y protege, a través de la chaya.

El ritual de ese día, previo al miércoles de ceniza, consiste en buscar un sahumerio, al que se pone en las brasas y una vez que comienza a lanzar el humo, se camina por la casa y después se va sahumando cada una de las cosas nuevas que uno ha comprado.

Los autos – aunque no sean nuevos – también se “chayan” porque eso trae suerte y promete más cosas para nosotros porque nos acordamos de la Pachamama, de Dios que es el que nos da todo.

Si uno lee los medios de comunicación podrá encontrar muchos referencias sobre la configuración del ritual y por ejemplo, en TodoJujuy.com publicaron que “se pone sahumerio y  también se echa agua bendita, un poquito de alcohol, alguna bebida alrededor de lo que se está chayando y después de eso se empieza a cubrir con serpentina, papel picado y talco que es parte del ritual de carnaval. Cabe destacar  que  este ritual antes sólo se hacía de forma oculta, en cambio ahora se abrió para todos, como todas nuestras tradiciones y costumbres de Humahuaca, pero antes se era muy celoso con este tipo de cosas”.

“Picante de pollo” fue el menú elegido para compartir con toda la familia y sus amistades”. En tanto, que los vecinos de enfrente estaban preparando un asado como menú principal en otro festejo, el de la familia Jaldín. “La finalidad es juntarse, dar gracias que estamos sanos, que estamos bien, que se ha podido progresar en algo, y sobre todo que estamos”, subrayó Facundo Jaldín, según reseña de El Tribuno de Jujuy sobre la gastronomía de ese día para celebrar la “chaya”.

Llegamos al final… El Entierro

Como la joda no puede durar para siempre – aunque casi un mes es algo parecido – llega el momento de enterrar al “Pujllay”, originalmente antes del miércoles de ceniza,  y – para ello – las diversas comparas regresan al lugar de donde salió el diablito colocándolo para su descasando, junto a la Madre Tierraa (Pachamama), haciendo nuevas ofrendas para que en un año lo volvamos a sacar y presida estas fiestas carnestolendas.

Pero esta despedida – que generalmente se alarga hasta el sábado de la octavita de carnaval e incluso más allá- no es de tristeza, muy por el contrario, la fiesta, el chupe (beber) y el baile son parte de esta celebración de cierre, llenado incluso a retrasarse lo más posible, ahora con el  Carnaval de flores, que  se extiende en el tiempo y que convoca a gran cantidad de carnavaleros de la región norteña de Jujuy.

Y ya, para cerrar el carnaval, la última oportunidad de la fiesta es el Carnaval de remache, donde definitivamente se entierra al diablo carnavalero, porque si lo dejamos celebrar nos llega fácil el domingo de resurrección.

Antiguamente, el carnaval era de cuatro días, el lunes y martes oficiales y el fin de semana que lo precedía. Luego apareció la llamada octavita, el fin de semana siguiente. Sin embargo, no podemos dejar de negar la alegría que nos produce esta fiesta, con máscaras, colores, música, bebida y mucha diversión, que en algunos países como Venezuela, el 1 de enero ya se está lanzando el grito de carnaval, o como en Jujuy que la diversión alcanza un mes, o tal vez un poco más, dependiendo del cuerpo que lo resista.

Ojalá que en esta cuaresma, que se celebra esta semana, los fieles a la religión católica sean realmente tan devotos y cumplan los preceptos de estos días, como lo hacen cuando le rinden los honores al diablo carnavalero, así los hombres seríamos tal vez un poco mejor y pensaríamos más en el prójimo y no tanto en el chupe y la joda… pero esa es tan solo mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

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