El Samurai Y Los Tres Gatos

Un samurai tenía en su casa un ratón del que no llegaba a desembarazarse.

Entonces adquirió un magnifico gato, robusto y valiente. Pero el ratón, más rápido, se burlaba de él. Entonces el samurai tomo otro gato, malicioso y astuto.

Pero el ratón desconfió de él y no daba señales de vida más que cuando este dormía. Un monje Zen del templo vecino prestó entonces al samurai su gato: este tenía un aspecto mediocre, dormía todo el tiempo, indiferente a lo que le rodeaba.

El samurai encogió los hombros, pero el monje insistió para que lo dejara en su casa. El gato se pasa el día durmiendo, y muy pronto, el ratón se envalentono de nuevo: pasaba y volvía a pasar por delante del gato, visiblemente indiferente.

Pero un día, súbitamente, de un solo zarpazo, el gato lo atrapo y lo mató. ¡Poder del cuerpo, habilidad de la técnica no son nada sin la vigilancia del espíritu!

Texto: opinandoenlibertad.com

Fotos: Francisco Lizarazo

@visionesp

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