Brillo tlaxcalteca

En las raíces es donde se entiende la identidad, ahí es donde se escribe nuestra historia, y en esta descendencia, destacan ellos… los indígenas, que en su sabiduría milenaria entienden el respeto por la naturaleza, el valor de las tradiciones y el concepto de comunidad. 

Allá en los inicios de México, se registra a un estado… Tlaxcala, con sus zonas arqueológicas, haciendas novohispanas, turismo sacro, su Gran Feria realizada desde 1963, sus toros de lidia. En esta ocasión, reseñaremos tres encantadores destinos: el mágico Tlaxco, el reciente poblado estilo medieval de Val´Quirico y el Santuario de las Luciérnagas en el Bosque de Nanacamilpa.

Tlaxco… una delicia ancestral

Son cuatro los nombres con los cuales ha contado este pueblo mágico, hasta llegar al que actualmente tiene, que deriva del náhuatl “tlachco” y significa “En el lugar del juego de pelota”.

En lo alto, a 2400 metros sobre el nivel del mar, obteniendo el número cinco de las ciudades con mayor altitud de México, Tlaxco contó con sus primeros asentamientos en el 800 a.C., fue dominado por civilizaciones teotihuacanas y otomíes, hasta la llegada de los conquistadores peninsulares en el siglo XVI, allá por 1549 cuando éstas tierras fueran otorgadas por la corona española al terrateniente Perres Gómez, y en siglo XVIII ésta localidad obtuvo su auge gracias al sistema agrario europeo.

En el periodo independentista, Tlaxcala fue dividida en siete partidos, uno de ellos, fue Tlaxco. En 1899 se iniciaron las obras ferrocarrileras en la entidad y a inicios de siglo XIX se colocó como el segundo productor de pulque en el estado, en el 2015 obtuvo el nombramiento de Pueblo Mágico por la Secretaria de Turismo federal.

Algunos de sus encantos arquitectónicos son: la Parroquia de San Agustín, edificada por el diseñador de la Catedral de Morelia Vicenzo Barroso de la Escayola, con su grácil portada de cantera rosa, ocho altares en su interior estilo neoclásico, retablos barrocos y un órgano del siglo XVIIII; la Capilla de Lourdes que data del siglo XIX; la Capilla del Calvario con su llamativa fachada color amarillo; la Hacienda de Santa María Xalostoc, galardonada en el 2001 por el Premio Nacional de Restauración Histórica y donde podrás conocer sus diversas leyendas; o bien, puedes recorres el centro histórico de esta localidad que presume sus 109 edificios históricos construidos entre los siglos XVI al XIX.

Otros patrimonios son las antiguas estaciones ferroviarias de Sanz y Soltepec o las pinturas rupestres de La Gloria con cerca de doce mil años de antigüedad, mientras que su propuesta eco-turística se encuentra envuelta de bosque, quebradas, arroyuelos y pequeñas cascadas.

El sabor tlaxquense lo encontrarás en sus campos de maguey, entre cascos de hacienda donde “la bebida sagrada”, el pulque, es extraído por los tlachiqueros y en cual aprenderás el proceso de fermentación de este elixir ancestral, acompañado de una deliciosa carne envuelta en mixiote con sus chinicuiles a un costado, tlacoyos hechos a mano espolvoreados con algo de queso canasta y de postre, unos muéganos santeros. 

Val`Quirico… y el luminiscente espectáculo de Nanacamilpa

En el municipio de Nativitas, existe un nuevo poblado tlaxcalteca, su arquitectura estilo medieval evoca las campiñas de la Toscana italiana, callejones que dirigen a hermosas plazoletas, donde lo mejor del viejo continente y el tranquilo ambiente provincial de nuestro país, se tejen en un espacio que pareciera de cuento de hadas… Val`Quirico.

El rinconcito europeo de Tlaxcala, ofrece deliciosos platillos galos, ibéricos, mexicanos y principalmente italianos; así mismo, cuenta con heladerías, cafeterías, boutiques, artesanías y diversos productos de importación. El encuentro con la naturaleza de esta zona, es ambientado con lírica barroca, trova y hasta mariachi, entre otros eventos como shows ecuestres, corridas de toros y una auténtica feria para este novel poblado.

Por otros senderos del estado más pequeño de México, el bosque de Nanacamilpa esconde un espectáculo de luces, miles de luciérnagas en los meses de julio y agosto realizan un luminiscente cortejo, las hembras brillan para hacer que los machos fertilicen sus huevecillos que serán depositados en la tierra, el terreno húmedo del bosque es propicio para que se dé el impresionante fenómeno natural.

Más de 80 mil personas visitan el Santuario de las Luciérnagas, las cuales son una especie endémica de Tlaxcala, el acceso para vivir esta aventura es hasta las 19:00 horas, después de esa hora el parque ya no permite el acceso, a las 20:00 horas se inicia el recorrido hasta llegar a la zona de las luciérnagas a las 20:30 horas, donde podrás maravillarte del luminoso show alrededor de las 21:30 horas, se recomienda usar ropa obscura, no se permiten lámparas, ni celulares. En los alrededores del Santuario existen sitios para acampar o bien rentar alguna cabaña en los hoteles ecológicos de Nanacamilpa. 

Glen Rodrigo Magaña

@HomoEspacios / @glenrod85

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