Un Museo Vivo para recorrer escenas jujeñas

¿Qué se pensaba en Jujuy en la década de 1850? ¿Cuáles eran las conversaciones que se tenían en las casas coloniales? ¿Cómo sería el trato entre hombres y mujeres jujeño en la época de la independencia? Todas son preguntas, cuyas respuestas  tal vez no sepamos a cabalidad, pero que el teatro y la historia viva pueden darlos luces.

En San Salvador de Jujuy hay varios museos, y uno de ellos – el Macedonio Graz – guarda entre sus paredes secretos, muebles y elementos de aquellos años de 1856 cuando apareció el primer diario de la Provincia,  “El Orden”, que editaba Macedonio Graz. Eran los tiempos en que Argentina comenzaba a constituirse como nación.

Para contestar las preguntas iniciales y como una manera de darle vida a la Casa Museo Macedonio Graz,  se lanzó la propuesta de Museo Vivo, un espectáculo que nos invita a adentrarnos en las diversas salas de la Casa – Museo, para vivir – aunque sea por unos 15 minutos – las escenas de la cotidianeidad de esa Jujuy de antaño.

En grupos de 6 personas, un pregonero de la época – interpretado por Ezequiel Benítez – nos llevará a conocer el primer cuarto de baño que dentro de una casa existió  en Jujuy, porque antes estos espacios se encontraban fuera de la residencia… por aquello del pudor.

En este baño encontraremos a la niña de la familia junto a su nana – interpretadas por Marisol Cazón y Micaela Guaymás – mientras conversan sobre lo que será la petición de mano en matrimonio de la joven, que no conoce a su futuro esposo y los secretos que ella deposita en su nana sobre lo que podría ser su vida de casada.  Pero el voyerismo no llega a mucho pues, gentilmente, el pregonero nos invita a pasar a la otra sala dejando a las mujeres solas, pues la niña debe bañarse y vestirse para la ocasión.

En la segunda sala están los hombres, intelectuales, políticos,  empresarios… el poder pues, quienes discuten sobre la conveniencia o no de este enlace matrimonial. Aquí veremos como Enrique Farfán, Rafael Farfán Uruzagasti y Carlos Soraire desarrollan una conversación que gira en torno no al amor entre dos personas sino al beneficio que traerá este matrimonio. Pero dejemos que los hombres sigan en sus discusiones, a veces acaloradas y sigamos recorriendo las salas.

Siempre en compañía del pregonero, entramos al dormitorio donde la señora de la casa y su ama de llaves, Paula Quipildor y Gabriela Ponce – hablan de esta velada que sellará el destino de la joven hija y que traerá beneficios a la familia. Pero está dama de la sociedad jujeña no es una mujer sumisa y confía que las féminas tienen que ir adquiriendo mayor presencia dentro de la sociedad de la época, para ser más libres e independientes… lo que llamaríamos una librepensadora es esta señora.

Por último, visitaremos en este recorrido la sala del periodista donde se muestra la trayectoria de los medios de comunicación de Jujuy desde aquel “El Orden” que Macedonio Graz editara en 1856 y que esa misma practica periodista fue causa de que en 1857 – per un artículo – fuera arrestado y desterrado, enviado a Paraná (Entre  Ríos), donde tuvo que estar por un año, para luego regresar reintegrándose a la vida política.

Este breve espectáculo – que se repite cada quince minutos – está dirigido por Sergio Díaz Fernández, quien explicó que la intención de esta propuesta de Museo vivo es “darle vida al museo y que la gente que viene se encuentre con otra cosa. La intención fue poner actores que a la vez sean piezas de museo, pero que cobren vida en una pequeña historia que retrate de algún modo cómo se vivía en la época en la que vivió Macedonio Graz”.

Con estas pequeñas escenas que muestras la cotidianeidad de ese Jujuy se mira y se entiende la historia de una manera más fresca y se recupera una forma de teatro muy utilizado en la edad media, dentro de las iglesias y en las casa particulares de la gente adinerada, para permitirnos recorrer la casa del primer periodista jujeño.

 

Esta propuesta – que una vez presente a la intendencia de El Carmen para generar un recorrido por las zonas históricas y que no tuvo mucha recepción – debería ser tomada e implementada no solo en los museos de la capital jujeña, sino en cada Municipio o Departamento, porque permitiría nuevas fuentes de trabajo para quienes integran la comunidad teatral de Jujuy y sería una manera de atraer al público al hecho escénico, estimulando el conocimiento de la historia local, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

Comparte esta publicación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *