Un gatito muy chiquitito

Había una vez un gatito llamado Michinín.

El soñaba con crecer y crecer tan grande, tan grande como un GIGANTE. Pero por más que comía y comía no crecía ni un milímetro, solo encogía y gordo se volvía.

Triste se puso y se preguntó: – ¿Qué haré?

De tanto pensar una solución hallaré-dijo Michinín.

Será mejor esperar a que con el tiempo crezca más, ahora solo me queda aceptar mi tamaño sin igual.

Después de todo ser chiquitito tiene sus ventajas:

Soy muy bueno en las escondidas, nadie me encuentra fácilmente, además ningúna ovillo de lana me ha ganado en lucha libre; y cuando ya estoy cansado de tanto jugar puedo acurrucarme y disfrutar de los mimos de mi ama Laura.

Qué super ser chiquitito!

Ya no más tristeza y preocupación, juego y me divierto un montón.

Ahora soy feliz, como una perdíz.

Cumpliré un año más

y sin darme cuenta voy creciendo un centímetro más!

Texto: Giuliana Gaona

Fotos: Francisco Lizarazo

@visionesp

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