Moscú… y su enigma arquitectónico

La Ciudad de las Cúpulas Doradas suena a Piotr Ilich Chaikovski, Prokófiev, Stravinski o Rajmáninov​, entidad federal del país con mayor extensión territorial en el mundo, que debe su nombre al río que la atraviesa, su primera referencia es de 1147, dominada por el Gran Ducado de Moscú en la Edad Media, el Zarato ruso, la Unión Soviética y ahora, capital de la Federación de Rusia.

Moscú, que en una antigua lengua finesa significa “obscuro”, cuenta entre sus misterios con caprichosas y bellas edificaciones, las cuales entintaremos en esta entrega sobre las Maravillas Arquitectónicas.

Patrimonio moscovita…

Ubicada en el barrio de Kitay-górod en la capital rusa, La Plaza Roja, fundada por el Zar Ivan III, contaba con varias casas de madera, el monarca mandó desalojar el lugar para convertirlo en una gran explanada, donde se celebrarían actos públicos y hasta proclamaciones.

Rodeada por diversos edificios históricos como el Mausoleo de Lenin, la Muralla del Kremlin, los almacenes GUM, el Museo Estatal de Historia y la Catedral de San Basilio, esta plaza de 330 metros de longitud por 70 metros de ancho, es el sitio de donde se desprenden todas las calles de Rusia y su nombre proviene de la palabra rusa “Krásnaya” que significa “roja”, pero en el ruso antiguo se utilizaba como sinónimo de “bonita”.

Al pie de la Muralla Kremlin, se encuentran sepultadas diversas personalidades como el ex líder soviético Stalin, el cosmonauta Yuri Gagarin y aunque pareciera increíble, también el periodista estadounidense John Reed.

El Kremlin, por su parte, es un circuito que comparte diversas edificaciones gubernamentales cubiertas por 2.2 kilómetros de muralla y 19 torres, que colindan con la plaza roja, el Jardín de Alejandro y el Río de Moscova. En el siglo XII funcionaba como ciudadela de la localidad de Kuchka, para 1156 se escavó un profundo foso, así como una muralla de tierra, y en el siglo XIV, este lugar servía como residencia de la familia real.

La edificación más antigua de Moscú es la Iglesia de la Resurrección de Lázaro, que data del año 1393, ubicada dentro del Gran Palacio del Kremlin, construido en 1838 por mandato de Nicolás I y que es el edificio más grande de este circuito, conecta con el Palacio de Terems y el Palacio de las Facetas, éste último, es la estructura no religiosa más antigua del Kremlin, levantada en épocas de Ivan III “El Grande”.

Después de que San Petersburgo fuera la capital rusa por casi dos siglos, la Revolución de 1917 devolvió este título a Moscú, aunque fueron destruidos varios recintos religiosos por el gobierno soviético para construir oficinas. El centro del Kremlin es la Plaza de las Catedrales, donde encontrarás el Palacio del Senado, el Gran Palacio del Kremlin y la Escuela Militar, residencias oficiales del presidente de la Federación Rusa.

En 1990, la UNESCO incluyó al Kremlin y La Plaza Roja dentro del listado de Patrimonios de la Humanidad, y para 1991 se crea el Museo Estatal de Historia y Cultura del Kremlin, integrando la Catedral de la Asunción (1479), Catedral de la Anunciación (1489), Catedral del Arcángel Miguel (1508), la Armería (1851), así como el Museo de Artes Aplicadas y Uso Corriente de Rusia del siglo XVII, que incluye el Campanario de Iván El Grande del siglo XVI.

Otras edificaciones…

Dentro de la “Plaza bonita”, se encuentran otras obras arquitectónicas que embellecen aún más este primer cuadro de la llamada “Tercera Roma”:

-Almacenes GUM: Los Glavnye Universalnye Magaziny o mejor conocidos como GUM, es un colosal edificio con 242 metros de fachada, su estilo es medieval ruso con toques de inglés victoriano, construido de 1890 a 1893, en sus inicios albergó 1,200 tiendas, sirvió como oficinas gubernamentales de Stalin y mausoleo de su esposa Nadeznhda Alilúyeva. Actualmente es el principal centro comercial del Moscú, cuenta con las marcas más reconocidas a nivel internacional y en resumen, es una joya del capitalismo en la metrópoli que fuera el ícono del comunismo mundial.

-Museo Estatal de Historia de Rusia: Fundado como pinacoteca en 1872 por Iván Zabelín y Alekséi Uvaróv, esta construcción fue ocupada en tiempos de Pedro el Grande como Principal Tienda de Medicina y en 1775 fue la casa de la Universidad Estatal de Moscú. La cultural arquitectura estilo neo-ruso posee piezas arqueológicas del periodo de los escitas, manuscritos del 860 d.C., escritos en Nóvgorod, una colección de obras de arte de los Romanov y muchos otros objetos que narran la historia de este gran país europeo.

-Mausoleo de Lenin: Bajo las murallas del Kremlin, guardias uniformados custodian el cuerpo momificado de quien fuera el líder del sector bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, principal dirigente de la Revolución de Octubre de 1917 y máximo dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)… Vladímir Ilich Uliánov alias Lenin.

La maravilla…

Dentro de los enigmas arquitectónicos con mayor fama, se encuentra la Catedral de la Intercesión de la Virgen, junto al foso o internacionalmente conocido como La Catedral de San Basilio, pero refresquemos un poco la memoria, mencionemos que en la antigua muralla de tierra del Kremlin, se escarbó un profundo foso en 1156, tiempo después, entre 1336 y 1338, aquí se edificó la Iglesia de la Santísima Trinidad y en tiempos de Ivan IV “El Terrible”, se le designó a este sacro espacio una monumental Catedral que simbolizara su triunfo por la conquista del Kanato de Kazán, que se lograra el mismo día de la celebración de la Intercesión de María.

Resulta que el nombre de San Basilio, era por el homónimo santo moscovita, quien fuera el único al que le temía “El Terrible” Zar, esto debido a su popularidad por predecir el futuro, andar desnudo y descalzo profetizando la palabra de Dios, y quien al fallecer, el mismo Iván IV fue quien enviara su ataúd a la Iglesia de la Santísima Trinidad. En 1588 fue canonizado y desde ese año la catedral tomo su nombre.

Fue en el otoño de 1554 cuando el Zar ordenó iniciar las construcciones de este templo ortodoxo, la cual fue concluida en 1561; única en el mundo, sin un antecedente que sirviera como muestra para los arquitectos, esta magna obra dejó maravillado a Iván IV: una enorme Catedral que incorpora nueve iglesias divididas por un núcleo o torre principal, rodeada por cuatro iglesias octagonales y otras cuatro más pequeñas en forma cúbica.

Pasaron muchos años sin saberse el nombre del o los arquitectos en jefe, solo existían tres nombres de auxiliares, hasta que en 1896 aparecieron unos antiguos manuscritos que mencionaban a quienes dirigieron esta soberbia construcción, sus nombres: Barma y Póstnik Yákovlev.

El misterio es que algunos especialistas apuntan que a Póstnik Yákovlev lo apodaban “Barma”, traducido como “tartamudo”, otros señalan que su nombre completo era Ivan Yákovlev Barma, y algunos más afirman que “Barma” era el ayudante de Yákovlev.

Lo que lo vuelve aún más intrigante, es que según cuentan que Iván “El Terrible” después que Yákovlev afirmara que podría superar esta construcción, el Zar mandó quitarle los ojos para que no repitiera ni mejorara esta proeza arquitectónica. Lo curioso es que la firma de Yákovlev aparece en edificaciones posteriores en Moscú, desmintiendo el mito, pero sin definir quién realmente fue el arquitecto en jefe de la Catedral de San Basilio, todo resulta caótico y nebuloso, incluso existen algunas teorías de que este colosal templo fue obra de maestros artesanos italianos.

El hecho, es que la caprichosa fachada de San Basilio, coronada con sus pintorescos bulbos, es la postal más representativa de toda Rusia, tanto, que una versión apunta que el templo simboliza la Nueva Jerusalén, y otro dato curioso, es que a pesar de sufrir remodelaciones, cuenta con su campana original, donde por suerte, aún se escuchan aquellos ecos del siglo XVI.

Glen Rodrigo Magaña

@HomoEspacios / @glenrod85

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