Comida italiana: más allá de la pizza y la pasta

¡Aquí estamos de nuevo!

Después del parón de agosto vuelvo a retomar mis artículos, e igual que otros años, comienzo hablándote de la parte gastronómica del viaje de vacaciones que hice, por si tienes pensado visitar el mismo sitio próximamente…

Este año viajamos a Italia.

Al norte, para ser más específica. Alquilamos un coche en Milán y recorrimos cinco regiones del país: Lombardía, Liguria,Toscana, Emilia Rogmana y Véneto.

Fue un viaje intenso a lo largo de un país espectacular, con tantas cosas que ver que se nos quedaron algunas pendientes. Y una gastronomía que, como te imaginarás, no deja espacio para dietas de adelgazamiento 😀

Y enseguida pensarás en pizzas deliciosas y pastas increíbles.

Es lógico. Y muy cierto.

En el viaje conocí tipos de pasta diferentes a las habituales, bien cocinadas y ofrecidas con esas salsas que son originales de Italia pero que ya forman parte de nuestra comida habitual y otras que nunca antes había probado.

Pastas incluso hechas en el mismo establecimiento y que daban ganas de comerse tres platos más. Igual que las pizzas.

Probé una en un restaurante situado en un pueblito muy cerca de la costa de Liguria que quedó grabada en mi memoria gustativa por ese sabor a horno en el que fue hecha (abajo te digo cuál es).

Al final de este post te muestro fotos de pastas y pizzas para que babees un poco 😀

El caso es que con frecuencia he leído y escuchado que la gastronomía italiana tiene muchas más cosas además de la pizza y la pasta.

Y en eso me enfoqué para contártelo en este post. Te servirá de mucho para no perderte de nada si vas al norte de Italia y te gusta zampar como a mí.

Te presento los ingredientes y las preparaciones que comí, más allá de la pizza y la pasta.

Al final del post también te doy nombres de los restaurantes que más me gustaron.

Qué comer en el norte de Italia

La comida típica de Italia que te recomiendo

Entrantes

  •     Embutidos

Similar a España, los italianos son grandes consumidores y productores de embutidos, varios de ellos pocos conocidos aquí.

Me encantaron el salami italiano; la bresaola, una carne de ternera curada y cortada en lonchas finas como embutido; y cómo no, la popular mortadela de Bolonia, que me trae recuerdos infantiles.

Mortadela de Bolonia al peso en un supermercado, ¡ñam!

Probé la soppresatta, que no me gustó tanto por tener un sabor bastante fuerte, y por supuesto, el clásico prosciutto.

Prosciutto con straciatella (la crema de queso que lleva por dentro la burrata)

  •     Quesos

Yo, como soy consumidora psicópata de queso, flipé con algunos de los que probé.

Te nombro tres: queso gorgonzola dulce, ¡madre mía qué sabor!; el queso taleggio, un queso cremoso con un gusto intenso delicioso; y el provolone picante.

Queso gorgonzola dulce. Me como 10 de estos

Queso taleggio. Un maravilloso descubrimiento

Queso provolone picante

De todas maneras, si eres amante del queso, déjate llevar: ve probando, vas a disfrutar mucho.

Burrata ahumada con prosciutto, ¡deliciosa!

  •     Farinata

Cuando pase el tiempo, uno de los sabores que más recordaré sera el de la farinata, o fainá. Para mí fue descubrir algo que no tenía idea de que existía y me encantó.

Te cuento: la farinata es una masa que cuando la veas, quizás pienses que es una focaccia. Pero no.

Se trata de un plato típico de Liguria; es una harina hecha con garbanzos, aceite de oliva, sal, pimienta y romero. Se hornea, se corta en trozos y la sirven acompañada de alguna salsa o crema, o con quesos y embutidos como aperitivo.

El sabor para mí fue sencillamente irresistible, claro está que la probé en un lugar donde la cocinaban en un horno de leña y me imagino que eso la hizo mas deliciosa aún. Nos la sirvieron con pesto y crema de queso.

El horno de leña de la Osteria delle Pietro

Quiero comerla otra vez…

  •     Pappa al pomodoro

Un plato muy típico de la Toscana que me recordó por su origen campesino y sus ingredientes al salmorejo español.

Plato de pappa al pomodoro

Las pappas al pomodoro llevan pan duro (toscano), tomate, aceite de oliva y ajo como el salmorejo; pero también albahaca y caldo. El resultado es un rico entrante que se toma con cuchara caliente o templado. Aquí tienes una receta por si quieres conocerla mejor.

  •     Arancini

Conocí los arancini hace varios años en Mallorca gracias a una compañera de trabajo, en mi época de bailaora de flamenco.

Para que te hagas una idea: son unas croquetas grandes, hechas con harina de arroz y rellenas con lo que prefieras. Es un plato siciliano pero se come en todo el país.

Arancini, ¡ñam!

Recuerdo que los arancini que hacía Bárbara (mi compañera en Mallorca) eran rellenos con salsa boloñesa (ragú). Estaban buenísimos. Ahora, en el viaje, los comí con pesto y con queso y jamón. Pruébalos porque están muy buenos recién fritos.

  •     Berenjenas en conserva

Un aperitivo muy común en Italia.

A mí me encanta la berenjena, así que disfruté comiéndola de esta forma. Las hizo mi amiga Tita que vive allí. Acompañando un vino o una cerveza están de rechupete.

Berenjena o melanzzane y demás cositas de aperitivo

  •     Vittello tonnato

Ya sé que el vitello tonnato o vitel toné se conoce en España. Lo diferente es que yo lo comí con carne de pavo en vez de de ternera. (tacchino tonnato).

Tacchino tonnato

Fue en un restaurante de Verona que te recomiendo abajo por su calidad y precio. La salsa con atún estaba muy rica, y a mí, que me gusta mucho el pavo, me pareció genial la combinación, aunque es cierto que al ser esta carne más suave, quizás se perdía un poco su sabor con la salsa.

Platos fuertes

Solo un detalle: los platos de pescado no abundan, excepto los azules como las sardinas, los boquerones o el pez espada. Probé frituras de pescado en la costa y pastas con mariscos, pero eché en falta más variedad y oferta de preparaciones de pescados en los restaurantes.

Por lo menos esa fue mi experiencia (que no se me moleste el italiano que me lea).

Fritura de pescado en una feria que encontramos 😀

En las cartas de los restaurantes verás generalmente los antipasti (entrantes), con mucho embutidos y quesos; luego la sección de primeros platos, con pastas, y después los segundos, que en su mayoría son carnes rojas o blancas, pero no de mar.

  •     Bistecca alla fiorentina

Resulta que uno de los platos típicos de la Toscana es esta bistecca, que mi chico, cocinero y amante de la carne, dijo que estaba buenísima en las dos ocasiones que la pidió.

Bistecca alla fiorentina

Es un corte de solomillo de ternera bastante grueso, que suele venir con su hueso. La carne toscana es conocida por su calidad, con razas autóctonas reconocidas como  las del valle de Chiana. Ideal para carnívoros.

    Carnes de caza

En La Maremma toscana por ejemplo, la carne de caza es tradicional, sobre todo la de jabalí, con la que preparan jamones, embutidos y guisos.

Nosotros comimos un día ciervo guisado que estaba espectacular; otro día unos pappardelle con cinghiale (jabalí guisado sobre la pasta), un plato típico de la Toscana que se convirtió en otro de mis favoritos. Y en una ocasión volvimos a comer pasta con carne guisada, esta vez de conejo. Impresionante.

La foto no le hace justicia a este ciervo que estaba de muerte

Pappardelle al cinghiale. Mi pasta favorita

Son platos de cocina rural que están buenísimos.

  •     Salama da sugo

Se trata de una preparación típica de Ferrara (Emilia Romagna).

Se hace con carne de cerdo molida mezclada con ingredientes como vino, pimienta, nuez moscada y canela; la pasta se introduce en una vejiga de cerdo, se ata y se deja curar durante un año. Luego se fríe. Suelen servirla con puré de patatas y está muy bueno.

La foto está un poco desenfocada, pero tenía que mostrarte el plato 🙂

Es un alimento de la charcutería italiana que tiene etiqueta IGP (Indicación Geográfica Protegida).

  •     Callos a la florentina

O trippa en italiano.

A mí no me gusta la casquería en general, ni los callos de alguna nacionalidad.

Callos alla fiorentina

Pero a mi chico sí y dijo que estaban muy buenos. Y como intento darte recomendaciones en general para tu viaje por Italia, los incluyo en esta lista.

La diferencia con los españoles es que se hacen con verduras, no llevan embutidos, con lo cual son un poco más ligeros.

  •     Pez espada

Por lo que leí, hay una larga tradición de captura de este pez, sobre todo en Calabria y Sicilia,  y diferentes formas de preparación.

En los sitios a los que fui a comer con frecuencia había carpaccio de pez espada entre los entrantes, o en los segundos a la plancha. No llegué a pedirlo, pero te lo cuento como opción.

Dulces y postres

En este apartado menciono primero la bollería para desayunar.

Los italianos por lo general desayunan café (el capuccino está increíble) con dolce. Probé las crostatas que son deliciosas y bollos con crema de pistacho que me encantaron. Tienen mucha variedad en las cafeterías y panaderías.

Crostata casera rellana de mermelada. Exquisita

La crostata, por ejemplo, también se come como postre; aunque nosotros por lo general tomábamos de postre un helado.

Madre mía los helados.

Helados. Uno cada noche comíamos

De chocolate, pistacho, Nutella, fresa, mascarpone, tiramisú… y un sabor que era helado de galleta, mezclado con crema de chocolate y naranja. Se llamaba torta delizia y estaba riquísimo. Aunque en otra heladería que estuvimos después tenía un nombre distinto, pero no llevaba naranja sino pistacho.

Por supuesto tomamos panna cotta y tiramisú, y unos semifredos buenísimos, como el de pistacho que probamos en Castellina Marítima.

Tiramisú en Verona, ¡buenísimo!

Semifreddo de pistacho, de los mejores postres que comí

Semifreddo al turrón, muy rico también

Bebidas

En este viaje descubrí el refrescante sabor del spritz, una bebida italiana típica en el aperitivo preparada con Aperol o Campari, vino blanco espumoso y Sprite (o tónica o soda).

¿A que me quedó preciosa la foto? 😀

Después de conocerla siempre la pedía antes de cenar.

Otro hallazgo (que en realidad es muy conocido en España pero yo no había probado) fue el limoncello como digestivo. En una e las casas de AirB&B en las que nos hospedamos, la señora nos dio a probar dos chupitos de limoncello hecho por ella. Riquísimo.

Limoncello casero

Y los vinos. El tercer descubrimiento.

Porque aparte de Lambrusco, no había catado otro vino italiano. y resulta que están muuuy bien.

Ya sabes que Italia es uno de los tres grandes productores de Europa junto con Francia y España. Producen con uvas foráneas como cabernet saugvinon o merlot, y cepas autóctonas como la sangiovese o trebbiano.

Los vinos italianos que tomamos

Como hacía tanto calor, casi siempre pedía vino blanco o rosado.

Te doy estas recomendaciones para que pruebes, el que está en negrita fue mi favorito:

  1.     Blanco Malavasi, Bianco del Lago. De Sirmione, Lago di Garda.
  2.     Blanco Ca’ Lojera Luagana D.O.C.
  3.     Blanco Moris, Vermentino, I.G.T Toscana
  4.     Tinto Rocca di Montegrossi, I.G.T Chianti
  5.     Rosado Monte Cinque, Vise, I.G.T Puglia

Restaurantes y formas de comer

Más abajo en este bloque tienes los nombres y la ubicación de los restaurantes que más me gustaron. Pero antes, te quiero comentar dos aspectos a la hora de comer en tu viaje a Italia.

  •     Slow food

¿Sabías que el País de la Bota es el lugar de origen del movimiento slow food?

Cuando en 1986 inauguraron un Mc Donald en Roma, algunas personas como Carlo Petrini se rebelaron contra la velocidad del concepto comida rápida y se propusieron promover la vuelta al consumo de alimentos de calidad, ingeridos con atención y calma.

El slow food ahora está presente en más de 130 países

En Italia existen granjas para visitar donde cultivan alimentos y luego los venden en sus propias tiendas, algunas ofrecen visitas guiadas y es una bonita experiencia ir a una de ellas.

Nosotros fuimos a uno de estos lugares en Minerbio, Emilia Romagna, un espacio llamado Azienda Agricola Claudia Tugnoli.

Una señora muy agradable nos atendió, le compramos varias verduras para la cena que esa noche nos hicimos,además de preparaciones en frascos como alcachofas en conserva o ribollita, una sopa tradicional de origen humilde.

Si te quedas en una casa con cocina te recomiendo esta opción, y si lo haces y te gusta la carne, incluye una bistecca en la preparación. Aprovecha y practica el slow food.

  •     Supermercados

Si vas en plan barato, una opción económica para el mediodía es comprar pizzas por trozos, o focaccias rellenas, hay tiendas así en todos lados.

Trozos de pizzas

Una alternativa es comprar platos preparados en un supermercado.

Algunos tienen microondas y hasta mesas para sentarte. Uno de ellos es la cadena Sapori & Dintorni Conad.

Comiendo en el supermercado

  •     Ahora sí

Aquí tienes los restaurantes, enotecas, y alguna cafetería. En negrita están mis favoritos:

  •     Il Borgo, en Santo Stefano di Magra.
  •     Osteria delle Pietre, en Vezzano Ligure.
  •     Enoteca La Piccola Dispensa, en Bolgheri.
  •     Papacqua, en Castellina Marítima.
  •     Ristorante Rodomonte dal 1910, en Gabbro.
  •     Woodpecker, en Ferrara.
  •     La Vecchia Bottega, en Pienza.
  •     Cafetería Fantasie Gastronomiche, Florencia.
  •     Coffee&Kitechen, en la plaza del Mercado, Florencia.
  •     Lorenzo de’Medici, en Florencia.
  •     Mercado Central, en Florencia
  •     Osteria da Morandin, Verona
  •     Trattoria Clementina, en Rovizza di Sirmione.

Y hasta aquí llego, que ya es bastante 😀

Estas son mis recomendaciones. Las que yo probé y me gustaron. No obstante, lo principal es que disfrutes. las vistas, los lugares. Y todo lo que percibas con tus sentidos; la comida y la bebida son dos de esos elementos.

Como dicen los precursores del slow food: come con dedicación, préstale atención a los sabores, a las texturas.

Eso también forma parte del viaje.

Tallarines con trufa

Espaguetis al ragú, riquísimos

Laura Elena Vivas

@lauraelenavivas

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