Fragmentados, sucede que la humanidad sigue igual, desde tiempos ancestrales la división de clases, los menos con lo más, los tantos con poco y otros muchos sin nada. En esta ceguera social, la venda del siglo XXI llamada “consumo” enaltece el egoísmo, enriquece la trampa sistemática, programados por la mercadotecnia… y los olvidados, desaparecen.

En el ahora, se celebra a las marcas, los mejores vinos, las nuevas enajenaciones tecnológicas y otros tóxicos sociales. Al final, lo que realmente se atesora son los detalles, esos que nos permiten mejorar, ser más humanos y libres.

Disfrutemos la natividad, para nuestra canasta navideña te recomendamos algunas letras, sonidos y otros filmes.

Entre letras…

Dos grandes escritores de la época victoriana, que en sus joyas decembrinas encierran reflexiones tan bellas y profundas para regalar en estas fechas navideñas.

A Christmas Carol (Inglaterra, 1843): El aclamado escritor y novelista británico Charles John Huffam Dickens, genialidad en el género narrativo, quien no recibiera educación alguna hasta la edad de nueve años, estudió cultura en la escuela de William Gile, pero su formación fue principalmente autodidacta.

Allá, en la Inglaterra de 1843, Dickens recordaba su juventud temprana, esa que lo conmovió al ver la miseria que su pueblo sufría, esa que él mismo escarmentó a la edad de 12 años cuando su padre fuera encarcelado en Marshalsea, obligado a empeñar su colección de libros, buscar en la caridad un techo, dejar la escuela y ponerse a trabajar en una fábrica de calzado. Aquel periodo donde trabajó como reportero para el Doctor’s Commons en los años veinte del siglo XIX, denunciando las injusticias que soportaban los de abajo o sus visitas a las minas de estaño de Cornualles, donde vio a niños trabajando en condiciones terribles.

Mucho se puede decir de este gran título de la época victoriana, en sus páginas, Canción de Navidad nos hace vivir el invierno del anciano Ebenezer Scrooge, la explotación laboral reflejada en el noble Bob Cratchit o la inocencia del pequeño Tim, pero sobre todo: los “fantasmas del tiempo”, quienes nos visitan entre los rincones silenciosos de la conciencia, para hacernos comprender la importancia de los valores, esos que nos hacen… humanos.

Den lille Pige med Svovlstikkerne (Dinamarca, 1848): Bajo el título en español de La pequeña cerillera, este brillante cuento realizado por la pluma del escritor y poeta danés Hans Christian Andersen, es toda una lección sobre la compasión.

Andersen al igual que Dickens, escarmentó la pobreza pero a un nivel más triste, tanto, que tuvo que dormir bajo puentes y mendigar para sobrevivir. La cerillera fue inspirada en su madre, la lavandera de Odense que en sus letras fuera representada por una pequeña vendedora de cerillas, quien en la última noche del año lograba calentarse con este producto que nadie le compró, mismo que al encender veía sitios hermosos donde quería estar, así cada cerilla le otorgaba una nueva visión, al terminarse todas las cerillas… una estrella la llevaría al cielo junto a su abuela. Al llegar la mañana del año nuevo, la niña sería encontrada muerta a causa del invernal clima, pero con su rostro lleno de esperanza.

Sonidos invernales…

En el abrigo de la música, te recomendamos tres discos para compartir en la próxima noche buena y la natividad.

Jesu, Joy of Man’s Desiring: Christmas with The Dominican Sisters of Mary (2017): Lanzado el pasado 13 de octubre, este disco coral realizado por las Hermanas Dominicas de María en la capilla estadounidense de la Casa Madre de Ann Arbor, Michigan, donde más de 120 devotas voces entonan varios villancicos conocidos, tales como: “Sleep, Little Jesus”, “Madonna’s Lullaby” o el reconocido tema del compositor ucraniano Mykola Leontovych “Carol of the Bells”.

Christmas With Kiri Te Kanawa (1985): La soprano neozelandesa Kiri Te Kanawa, considerada una de las mejores exponentes del bel canto de los años ochenta, acompañada por la Orquesta Filarmónica de la BBC bajo la batuta de Robin Stapleton, así como los coros de las catedrales de Coventry y Lichfield, grabaron este entrañable álbum navideño que integra 21 piezas, entre las que destacan: “Coventry Carol”, “Joy to the World”, “In the Bleak Mind-Winter” o “Silent Night”.

The Best Christmas Album in the World… Ever! (1996): Este doble CD, integra varias composiciones navideñas en voz de grandes artistas como John Lennon, Elton John, los Jackson 5, Nat ‘King’ Cole, Ella Fitzgerald, David Bowie, Wizzard, The Beach Boys y muchos más. En total son 44 temas decembrinos, que bajo la etiqueta de Circa Records, Virgin Records y EMI, fueron seleccionados por el melómano productor Ashley Abram.

Algo de filmes navideños…

Cine para tres generaciones, con estas cintas que son una buena opción para pasar el invierno con algo de séptimo arte.

-It’s a Wonderful Life (Estados Unidos, 1946): Clásico cinematográfico navideño, inspirado en el cuento The Greatest Gift de Philip Van Doren Stern, bajo el lente del cineasta Frank Capra, que narra como el atormentado George Bailey (James Stewart) desea morir, pero antes de terminar con su vida aparece un ángel, Clarence Odbody (Henry Travers), quién le muestra cómo sería la vida si el no existiera.

-Edward Scissorhands (Estados Unidos, 1990): No podíamos dejar pasar este rollo de Tim Burton, así como las escenas de un joven, Johnny Depp (Edward Scissorhands) creando el ángel de hielo, el amor que cae en pequeños copos helados sobre Winona Ryder (Kim Boggs) o la lucha de lo que se considera como “rareza” dentro de una sociedad hipócrita, mientras la música de Danny Elfman nos adentra en la historia de este muchacho con manos de tijera.

A Christmas Carol (Estados Unidos, 2009): En español fue titulada como Los fantasmas de Scrooge, que con la animación de Walt Disney Pictures e ImageMovers Digital, hicieron que Jim Carrey se convirtiera en el anciano Ebenezer Scrooge, al realizar -una vez más-, que el cuento de Dickens fuera adaptado desde 1843 hasta el siglo XXI.

Glen Rodrigo Magaña

@HomoEspacios / @glenrod85

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