Cuando culmina un año escolar nada es tan importante como presentar lo que se ha hecho en ese periodo de tiempo, más si hay calificaciones involucradas.

Los alumnos de la Escuela Superior de Música correspondiente a la Tecnicatura TAP presentaron una jornada evaluativa en el teatro El Pasillo como muestra final de lo aprendido en el 2017 y así, bajo la conducción de Andrea Campos se unieron en un espectáculo cuatro lenguajes:  la expresión corporal, el teatro, el lenguaje visual y la música.

Es importante que los futuros artistas sientan el apoyo de sus familiares, por eso, Campos resaltó que en esta velada estuvieran los padres de los alumnos y les recordó que al final de las 4 presentaciones se realizaría la fase evaluativa, a cargo de los profesores que colocarían las distintas notas, complementando así las calificaciones que ya habían tenido en otra previa.

Las propuestas escénicas giraron en torno a una temática preestablecida, que en este caso fue la del terror y en espacio de 10 a 12 minutos mostraron lo que ellos crearon dentro de este género.

Cada espectador al entrar a la sala recibió un programa de las obras que verían en la muestra. Este programa fue bastante original pues simulaba un ataúd que además de la fecha y recordar que era una muestra de integral tenía el nombre del espectáculo “Terror Juvenil” y la fecha de la presentación: 6 de diciembre.

Al abrir el programa se levantaba una figura de unos mariachis con la cara de la Catrina y luego había una nota que al desplegarse mostraba el título de la obra a representar, el número del grupo y sus integrantes, para  ser evaluados.

Para comenzar la sesión, el grupo 1, integrado por Marina campos, Joel Martínez. y Catalina Bocardo ofreció “El Ritual” basado en la historia de “El Aro”, con algunas variaciones, ya que mezcló esta historia con otro relato y de un mal aparecieron dos, junto a una bruja para concluir que el mal puede triunfar y que los monstruos sí existen. Si se hubieran quedado con la dramatización del video, que es la mejor escena, hubiera quedado mejor el montaje. A veces menos es más, pero eso se aprende con la experiencia.

Continuó el grupo 2, integrado por Mariano López, Eunice Domínguez, Priscila Martínez, Luicina Varea, Axel Millán y Andrea Sánchez, quienes con el título de “Noche en la morgue” representaron una historia de muertos que recobran la vida en la morgue del hospital. A la historia le faltó algo de coherencia y desarrollo, porque no quedo claro que sucedía en escena.

Como tercera obra de esta jornada de terror juvenil, el grupo de Valentín Quiroz, Sol Castillo, Erica Rivero, Camila Medina, Francisco Torino, Ezequiel Vargas y Elías Padilla, representó “El Teatro Maldito”. En el mundo de las artes escénicas hay muchas leyendas y mitos. Por ejemplo, se menciona que Macbeth es una obra maldita pues cada vez que se ha montado ocurren accidentes. De hecho, no se puede mencionar la palabra “Macbeth” aunque estés ensayando esa misma obra. Dicen que está maldita por la escena dónde aparecen unas brujas. Igualmente, es conocido que nunca debe dejarse el escenario completamente a oscuras, ya que en el mundo del teatro son innumerables las historias y las leyendas sobre fantasmas; la más famosa, la que recogió Gastón Leroux en su novela “El fantasma de la Ópera”.

La historia de esta tercera obra gira en torno a un personaje maldito, porque una actriz falleció en escena y ahora su fantasma persigue a la nueva actriz que interpretará ese papel, poseyéndola y obligándola a asesinar al elenco y a los técnicos. Una buena idea y que sí, despierta el temor yy el terror en más de uno, sobre todo, porque son muchas las historias de fantasmas, como por ejemplo, está la de William Terriss, “un actor victoriano asesinado por Richard Archer Prince, un compañero que le robó un papel menor como co-protagonista. Apuñalado en la puerta del escenario del teatro Adelphi, murió en la misma escena, declarando en su último aliento: ‘Regresaré’. El primer testimonio reportado en la sala de teatro Adelphi se realizó en 1928. Una joven actriz conocida como “June” estaba durmiendo antes de su actuación. En ese momento, el sofá en el que estaba tumbada comenzó a temblar. La chica investigó y no encontró nada. Cuando comenzó de nuevo a buscar evidencias, vio una ‘sombra verdosa’. Entonces algo la agarró de los brazos y la sostuvo contra la cama. Los empleados de este teatro afirman que, por lo general, esta ‘sombra verde’ aparece y desaparece asustando a los espectadores”. 

Para cerrar una noche de “terror Juvenil” y antes del análisis de los profesores, Fernando Alanoca, Joaquín Aldapi, Simón Reynoso y Paul Miuller ofrecieron una historia sencilla, un niño que vive con su padre, ya que su madre falleció recientemente, va al colegio, tiene compañeros, sufre de bullyng, cosas normales pues. Sin embargo, detrás de este pequeño se esconde un asesino en serie, que sin mayores escrúpulos envenena a quienes les da la gana, o le llevan la contraria, y lo que es peor, se queda tan tranquilo, siempre con una sonrisa, como si lo que hiciera fuera algo de todos los días y que no tiene  ninguna consecuencia. Son muchas las obras y películas con este tema, una de las mejores es The Good Son – El Bueno hijo-  en la que Macaulay Culkin se quita la imagen del niño bueno de “mi pobre angelito” para personificar a un niño extremadamente malvado que disfruta torturando personas y animales, y hará la vida imposible a otro niño.

Ya fuera con música, textos, interpretaciones y mucha organización, los alumnos de esta Escuela demostraron lo que vienen aprendiendo y tal vez en un futuro más cercano que lejano, podamos verlos en las distintas salas de teatro independiente de Jujuy personificando papeles más complejos y extensos. Solo habría que ensayar más los personajes y coreografear más las salidas y entradas de los objetos de las distintas escenografía,s porque entre obra y obra se perdía algo de tiempo, además hacian mucho ruido. Pero más allá de estos detalles, que son por falta de práctica,  el arte escénico está ganando una nueva generación y el arte en general tendrá mayores representantes… claro si las autoridades provinciales no terminan cerrando las escuelas de arte, los profesorados, la escuela de teatro y dándole un puntapié a la mesa de la creación artística, aunque aseguran que lo que quieren es apoyar más a la educación…. bueno, realmente no sé a cuál educación están apoyando en esta gestión provincial. Pero ese es otro tema, lo importante es que hay jóvenes interesados en la música, el teatro, lo visual y quieren expresarse de una manera integral con estos elementos, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

Comparte esta publicación