Bienal de Venecia… y “La Mostra”

Los canales del barrio de San Marcos, su piazzetta que enaltece un león mitológico, símbolo de esta joya del Adriático, sentimiento bohemio entre sus góndolas, la Galería de la Academia que abarca cinco siglos de pintura, su famoso Puente de Rialto, sabores marítimos, Santa Maria della Salute, el ensueño urbano flotante, tan caprichosa como su arquitectura, ahí donde todo habla de amor… Venecia.

Fundada en el siglo V, “La Serenissima” es considerada una de las capitales del arte contemporáneo, además de ser la sede del festival más antiguo del séptimo arte, sitio que pareciera salido de una novela surrealista, donde se puede admirar la cultura en cualquier esquina; en este artículo, nos adentraremos en la historia de su Bienal.

Venecia… los orígenes de la Bienal

Más de un siglo, para ser exactos 123 años de la Bienal de Venecia, la cual surgiera como un proyecto del alcalde de esta provincia italiana, Riccardo Selvatico, por allá en la primavera de 1893, que gestara la Esposizione Biennale Artística Nazionale, en su proceso para concretarse integró a artistas de otros países, volviéndola “Internazionale” y que lograría su primera edición el 30 de abril de 1895, inaugurada por la realeza italiana como una plataforma para todos aquellos creativos del Caffè Florian y que contó con 224 mil asistentes.

La Esposizione Internazionale d´Arte della Città di Venecia se convertiría en la Biennale, programada para realizarse cada dos años, fue hasta 1907 que integró pabellones de otros países, siendo Bélgica el primero, en cada edición fue aumentando y hasta el momento cuenta con casi cien naciones que forman parte de esta magna celebración artística.

A causa de la “Gran Guerra” la Bienal veneciana suspendió sus ediciones de 1916 y 1918, para 1928 se crea el Istituto Storico d´Arte Contemporanes y en 1930 se transforma en un Consejo Autónomo, bajo el dominio del gobierno fascista de Benito Mussolini, se nombró al empresario y político italiano Giuseppe Volpi como nuevo presidente de la Bienal y quien fundaría en 1932 el inaugural festival en la historia del cine… la Mostra Internazionale d´Arte Cinematográfica.

La Mostra… el primer festival internacional de cine

El 6 de agosto de 1932, en la terraza del Hotel Excélsior en el Lidio veneciano, fue inaugurada la primera Exposición Internacional de Arte Cinematográfico por el Conde Giusseppe Volpi “padre de la crítica cinematográfica”,  bajo el apoyo del gobierno fascista y con una duración de 15 días, donde se proyectaron joyas como el primer Frankenstein (Estados Unidos, 1931), À nous la liberté (Francia, 1931) o Gli uomini, che mascalzoni! (Italia, 1932), contó con estrellas como Greta Garbo, Clark Gable, Vittorio De Sica o Boris Karloff, el primer rollo proyectado fue Dr. Jekyll and Mr. Hyde (Estados Unidos, 1931) del cineasta armenio-estadounidense Rouben Mamoulian.

Los primeros premios de este inaugural festival internacional de cine surgirían en la segunda edición, en 1934, el principal galardón fue la Copa Mussolini a “Mejor película italiana” y “Mejor película extranjera”, que sirviera para galardonar principalmente cintas de propaganda fascista y que fuera eliminado hasta 1945; el Premio a Mejor Dirección, fue otorgado hasta 1938; además de la Copa Volpi a “Mejor interpretación femenina” y “Mejor interpretación masculina”, que continúa vigente.

Resulta sorprendente cómo en las diez primeras ediciones de competencia de este festival fílmico veneciano, solo los rollos gMan of Aran (Reino Unido, 1934) y Anna Karenina (Estados Unidos, 1935) fueron laureados con la Copa Mussolini. A partir de 1935, el Festival se realizó anualmente, y las siguientes siete ediciones -de 1936 a 1942- resultaron ganadores únicamente rollos italianos y alemanes, eliminando cualquier cinta soviética, antifascista o en contra del Tercer Reich, integrando hasta 1936 a un jurado internacional un tanto manipulado por el gobierno italiano, en 1937 “La Mostra” contaría con un nuevo espacio: el Palazzo del Cinema, diseñado por el arquitecto y urbanista Luigi Quagliata.

Después de la Segunda Guerra Mundial, y al no realizar tres ediciones a causa de este terrible periodo de nuestra historia, en 1946, se reanuda el Festival Internacional de Cine de Venecia, bajo el mando de Elio Zorzi, quien hace renacer este encuentro fílmico con cintas neorrealistas italianas como Paisà (1946), Senza pietà (1948) o La terra trema (1948), devolviéndole en 1947 la internacionalización a “La Mostra” con el “Gran Premio Internazionale di Venezia” o mejor conocido como el “Leone di San Marco”, que en 1954 cambiara su nombre a lo que conocemos actualmente como el tan añorado “Leone d’Oro”, siendor Italia y Francia quienes cuentan con la mayoría de estatuillas, once hasta el momento para cada nación, el primero en obtener el veneciano felino dorado fue Jean Renoir con The Southerner (Estados Unidos, 1945).

La segunda gloria más importante es el “Gran Premio del Jurado”, que reconoce también al mejor filme, nace en 1951, quien obtiene el primer galardón en esta categoría es la cinta estadounidense A Streetcar Named Desire.

En los años cincuenta, el cine japonés brilla en Venecia, al destacar el trabajo de cineastas como Akira Kurosawa, Kenji Mizoguchi o Kon Ichikawa, así como el talento indio de Satyajit Ray o el del aclamado director sueco Ingmar Bergman. Mientras que en la genialidad italiana aparecen nombres como el de Federico Fellini, Michelangelo Antonioni o Renato Castellani. Además de grandes estrellas como Marlon Brando, Claude Autant-Lara, Sophia Loren o Alberto Sordi.

En el cine libre inglés, la nouvelle vague francesa y los nuevos directores italianos como Tinto Brass, Bernardo Bertolucci o los hermanos Taviani, la “Era de Luigi Chiarini” permanecería gran parte de la década de los sesenta, donde Italia, de 1963 a 1966, se llevaría los cuatro “Leone d’Oro” de estas ediciones.

La crítica y la reflexión fílmica a finales de los sesenta era que este festejo cinematográfico aún conservaba su estructura desde el gobierno fascista, además de que se buscaba calidad en el séptimo arte y no el monopolio de las grandes firmas comerciales, que se dejaban llevar por la taquilla antes que por el contenido, así como arte de los filmes, lo que finalmente explotó en 1968 con las protestas estudiantiles, que dio como resultado eliminar los premios por toda una década, al dejar fuera la competitividad y con la idea de tener una selección más equitativa. Solamente el León de Oro por trayectoria fue entregado a personalidades del cine como Luis Buñuel, Orson Welles, John Ford, Marcel Carné, Ingmar Bergman, Charlie Chaplin, Anatoli Golovnia y Billy Wilder, en el periodo de 1969 a 1972.

Las ediciones de 1973, 1977 y 1978 no se realizan, lo que provocó un declive para “La Mostra”, ya que sin competencia era bastante complicado que mantuviera su formato internacional, hasta que en 1979, Carlo Lizzini hace renacer el Festival, otorgándole una imagen moderna y que con las charlas “Los años ochenta en el cine” puso en la mesa el debate fílmico italiano.

En 1980 regresan los galardones de Venecia, el “Leone d´Oro” para las cintas estadounidenses Atlantic City y Gloria; Eles não usam black tie del brasileño Leon Hirszman gana el “Gran Premio del Jurado” en 1981; para 1983 se retoman el “Leone d´Oro por trayectoria” para Michelangelo Antonioni, así como la “Copa Volpi”, que es entregada a la actriz Darling Legitimus y los actores David Alan Grier, Guy Boyd y George Dzundza.

Otros avances en los ochentas fueron sus nuevas secciones: “Officina”, enfocado en el cine documental; los rollos fantásticos convergen en la “Mezzogiorno-Mezzanotte”; la “Semana Internacional de la crítica” nace en 1984; “Noche”, donde se proyectaban cintas consideradas como “prohibidas”, uno de los títulos iniciales fue La última tentación de Cristo (Estados Unidos, 1988); así como el espacio “Primera vez”, dedicado a países que despertaban al mundo cinematográfico, como la joven nación de Cabo Verde.

Ya en los años noventa, el cine oriental gana varios “Leone d´Oro”, destacando países como China, Japón y Taiwán; nace el “Leone d’Argento” para reconocer a los cineastas; la participación de los jóvenes aumenta, con la iniciativa “CinemAvvenire” que cuenta con su propio jurado de veinteañeros; y el taller de cine experimental “Ventana de Imágenes” se funda en 1995.

El nuevo milenio, brinda una ampliación de once mil metros cuadrados para el festival de cine veneciano; se galardona por primera ocasión a los guionistas con el “Premio Osella” en 2005; Alfonso Cuarón es el primer presidente mexicano del jurado en “La Mostra” de 2015; y en el 2017, la fantástica joya de Guillermo del Toro, The Shape of Water, gana el “Leone d`Oro”.

Otras artes…

La Bienal de Venecia no solamente se compone de sus exposiciones de arte, Giuseppe Volpi, además de integrar a esta gran celebración cultural el Festival Internacional de Cine en 1932, funda otros proyectos como: el Festival Internacional de Música Contemporánea, que desde 1930 se realiza anualmente y la Bienal de Teatro, cuya primera edición fue celebrada en 1934.

En 1938 se crean los Grandes Premios para el apartado de artes visuales, del periodo de 1942 a 1946 se suspende la Bienal a causa de la Segunda Guerra Mundial, incluso la Exposición de Arte se reanuda hasta 1948.

El expresionismo abstracto en la vanguardia europea de los años cincuenta reúne a grandes artistas como el pintor estadounidense Robert Rauschenberg, el arquitecto italiano Carlo Scarpa, se crea una retrospectiva de la obra de Picasso y se abren espacios para el “Arte Informale”.

Después de las protestas estudiantiles de 1968, los galardones de la Exposición artística son suspendidos y se retoman hasta 1986.

En 1974 y 1975, la comunidad cultural veneciana apoya a las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet bajo el lema de “Libertad para Chile”, dentro de los sectores fílmicos y escénicos de la Bienal.

La Bienal de Arquitectura de Venecia nace en 1980 bajo la dirección de Paolo Portoghesi, así como la sección “Aperto” de arte emergente dentro de la exposición, y en 1995 el francés Jean Clair es el primer director no italiano de artes visuales.

El Festival Internacional de Danza Contemporánea se integra como otra rama de la Bienal de Venecia en 1999, después de haber formado parte desde 1930 del Festival Internacional de Música Contemporánea.

En la edición número 51, la curaduría de este magno festejo cultural italiano, por primera ocasión es dirigido por dos mujeres: María de Corral y Rosa Martínez. Mientras que en el 2015, Okwui Enwezor, es el primer curador africano de la Bienal de Venecia, celebración que actualmente reúne a más de 500 mil visitantes.

Glen Rodrigo Magaña

@HomoEspacios / @glenrod85

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