Las voces del pasado son un eco más para el presente y el futuro

Los clásicos (libros, escritos, música, etc.) siempre sirven de referencia para construir mensajes o comparar lo que hace años se escribió con la actualidad.

Esto sucede porque los temas tratados hace siglos mantienen la vigencia ya que se refieren a sentimientos, acciones y pensamientos que no cambian en la especie humana: Amor, traición, amistad, dolor, amistad,  tortura y un largo etcétera que forman parte de las pasiones de los seres humanos y – nos guste o no – se repiten a lo largo de la historia.

Por eso es que es tan fácil utilizar textos de William Shakespeare para versionarlos y traer desde la lejana Verona a los amantes que prefieren la muerte a vivir separados. O ¿acaso la historia de Macbeth no es tan actual como cuando la escribió el dramaturgo inglés? Y qué decir de los celos de Otelo incrementados por el hablar del malicioso Yago… Esos sentimientos ¿eran producto de su época o siguen tan vigentes como entonces?

Eso que uno ve en los textos del edramaturgo inglés lo vio George Steiner y lo plasmó en su libro Antígonas cuando se pregunta ¿por qué textos griegos nos siguen interpelando y por qué mantienen su potencia y su vigencia, aún después de dos mil quinientos años?

Como en el caso de las obras del dramaturgo inglés, en el caso de Antígona, podría ser que nuestra tierra es una “Latinoamérica-fosa común, en la que los cuerpos de los hermanos permanecen en la espera del rito funerario que elabore un duelo para los vivos, los que siguen buscando”, según Oscar Lesa.

Igual que la novela Doña Bárbara – del escrito venezolano  Rómulo Gallegos – Antígonas representa la lucha de la razón contra la barbarie, de la resistencia contra lo injusto, del poder totalitario que todo lo manipula frente al deseo de vivir de otra manera.

Para reflejar cómo esa historia antigua de Sófocles puede perdurar siglos después, Lesa escribió Un eco más… (Versión libre de algunas vidas), donde la tragedia antigua se mezcla con la experiencia vivida por 5 mujeres en Entre Ríos, durante los años oscuros de la última dictadura militar en Argentina.

A Jujuy llegó esta obra en dos funciones. La primera en el Teatro Estación Perico – como parte de su 7° Aniversario – y en LaMar EnCoche Multiespacio, con producción del grupo teatral Metamorfosis de la provincia de Entre Ríos. La función en Perico pese a estar anunciada en el programa a las 20:30fue cambiada luego a las 21:30 para comenzar – finalmente – cerca de las 22:00. El tema de la hora de las presentaciones da para otro artículo, que… por ahora, no es este. 

Paralelo a la historia de Antígona y su enfrentamiento a Creonte por el sepelio del hermano muerto en batalla o las posiciones de la misma Antígona y su hermana Ismene – dócil, pasiva a las injusticias de Creonte – se suceden monólogos donde Raquel Freijo, Alicia Herman, Carolina Rodríguez, Amelia UzínMaría Cristina Witschi van contando historias de vida surgidas durante la dictadura.

El padre que no vuelve, el esconderse cuando llegan los militares, el soñar con el hermano desaparecido y su cuerpo que no es encontrado nunca, el dolor por los que se van y no vuelven, la ilusiones rotas por el poder desmedido de los militares son algunas de esas historias que cada actriz va personalizando, al alejarse de la escena central y desde una esquina – con una luz cenital – cuenta su experiencia personal tocando la sensibilidad de los espectadores,  porque todos los argentinos – y muchos extranjeros en sus respetivos países –  tuvieron – en mayor o menor grado – un encuentro similar durante los años en que el poder era de los uniformados y sus aliados.

Para crear sus textos Lesa no solo usa a Steiner sino que se acompaña de las voces de Sófocles, J. Watanabe, G. Gambaro, las crónicas de John G. Herrera y H. Soriani, las lecturas de J. Buttler, S. Sontag, junto a fragmentos de discursos de G.W Bush y Donald Rumsfeld, junto a la memoria de las actrices.

   

El panorama que plantea Lesa es sórdido, violento, oscuro y eso se ve en el escenario con el trabajo de la dirección del propio autor y de Nadia Grandón, que someten a sus actrices a acciones físicas para demostrar que en dictadura nadie puede salir ileso.

La utilización de las grúas para colgar los cuerpos – con el chirrido de las poleas y cadenas que van subiendo o bajando – mientras los perros (representados por las mismas actrices) ladran y aúllan desaforados, crea una tensión dramática que mantuvo la sala teatral en silencio, porque nadie quería hacer un ruido que lo pudiera convertir en víctima de las torturas que se veían en escena.

Medias luces que alumbran cuerpos desnudos, sonidos de disparos que impactan en cuerpos desnudos, perros fieles  a sus amos, pero que enseñan los dientes al menor movimiento de extraños, forman parte de la puesta en escena donde las actrices demuestra su dominio de la profesión, con un decir que se entiende, con una expresión corporal que altera los sentimientos y que lo hace a uno querer evitar esa agresividad con el otro, esa violencia con alguien que pudiera ser un familiar o un amigo.

El final de Antígona es claro y no se puede cambiar… Las historias contadas en monólogo ya sucedieron… solo queda aplaudir al apagarse las luces, no por lo visto en escena – violencia, irracionalidad, muerte, opresión – sino por la valentía de quienes aún pueden y quieren decir cosas desde el teatro independiente.

Completan la ficha técnica de este montaje: Andrea Fontelles en el vestuario, Stella Sánchez en el video y fotografía, y Ariel Dutria en sonido.

Un eco más…(versión libre de algunas vidas) bajo el signo de Antígona fue seleccionada en la Fiesta Provincial de Entre Ríos para representar a la provincia en la XXX Fiesta Nacional de Teatro Salta 2015, donde obtuvo Obra Ganadora: Voto del público; Mejor Vestuario: Andrea Fontelles; Mejor Dirección: Nadia Grandón y Oscar Lesa.

Ayer fue Antígona, luego la extensa obra de William Shakespeare las que nos ofrecieron inspiración para ver nuestro presente… ¿Cuáles serán las obras dramáticas que en el futuro servirán para que esas generaciones hablen de lo que les pasa en su momento?… Ojalá no tengan que referirse a dictaduras, celos, odios por el poder, amores separados por dinero o clases social… pero… el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y quizás alguien tendrá que escribir un nuevo “Un eco más”… para seguir hablando de algunas vidas, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

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