10 cosas que no sabías de los gatos

¿Crees que lo sabes todo acerca de tu gato y de la especie felina? Los gatos son animales muy interesantes y habitan el planeta desde hace cientos de años. Nuestros amigos felinos son más que ronroneos y juegos.

Se trata de animales espontáneos, curiosos, con carácter y mucha personalidad. Esto es prácticamente todo lo que sabemos al hablar de gatos, pero en realidad son criaturas antiguas con características físicas, fisiológicas y emocionales muy complejas.

  1. No perciben los sabores dulces

Aunque intentes consentir a tu gato ofreciéndole alimentos dulces, a él le dará lo mismo. Seguro que no sabías que los gatos carecen del receptor del gusto que percibe los sabores dulces. Lamentablemente, tu gato no será capaz de probar la dulzura.

  1. Su lenguaje es muy complejo

Los gatos cuentan con todo un repertorio de sonidos para comunicarse, tanto entre ellos como con el resto de animales y personas. De esta manera, maúllan a los humanos como una forma más de comunicación (puede significar varias cosas, desde hambre hasta “quiero mimos”) y han aprendido que pueden conseguir cosas de nosotros a través del maullido.

Aunque muchos son los que creen que los gatos no se maúllan entre ellos, lo cierto es que sí emplean este sonido para comunicarse, en especial los cachorros hacia sus madres para indicar que tienen hambre. En este sentido, cabe destacar que cada gato cuenta con su propio maullido, de manera que no hay dos felinos que realicen el mismo sonido, igual que no hay dos personas con la misma voz. Así mismo, el maullido no es la única forma con la que los gatos se comunican con nosotros. Pueden realizar ronroneos y gruñidos solicitando diversos tipos de atención. No obstante, el lenguaje favorito de los felinos para comunicarse entre ellos es el corporal, mediante gestos y sensaciones más que a través de los sonidos.

  1. Los sueños gatunos

Para nuestra sorpresa, los gatos sueñan tal como lo hacemos los seres humanos. Los gatos cuando duermen y entran en la fase más profunda del sueño, tienen la capacidad de soñar. Eso se debe a que su mente produce el mismo patrón de ondas cerebrales que tenemos las personas cuando entramos en un episodio de sueño.

Cuando veas a tu gato dormir muy placenteramente, aunque realices algún sonido, es muy posible que esté teniendo un sueño. La pregunta es ¿qué soñaran? Lamentablemente no podemos preguntarles, pero es divertido imaginar que pasará por su mente.

  1. Tienen mala vista de cerca

Los gatos tienen un sentido de la vista muy desarrollado, exceptuando cuando se trata de distancias muy cortas. Debido a que tienen unos ojos muy grandes y a que son hipermétropes, los gatos no pueden enfocar nada que se les acerque de frente a una distancia de 30 cm. Sin embargo sus poderosos bigotes salen a rescate y pueden percibir elementos que su vista no puede.

  1. El mito de la leche

Todo el mundo cree que a los gatos les encanta la leche y que además es muy saludable para ellos. Esto está muy lejos de la realidad y es un mito histórico que los gatos toman leche. De hecho, la mayoría de los adultos son intolerantes a la lactosa.

Esto quiere decir, no sólo la leche, sino todos los productos lácteos. Los gatos, al beberla, alteran el estómago y puede llegar a provocar la aparición de diarrea. Por supuesto, estamos hablando de la leche de vaca y en gatos adultos, los gatos bebés sí pueden tomar leche de sus madres.

  1. Los gatos de casa viven más que gatos de la calle

Si has adoptado un gato, haz que su vida en su nuevo hogar sea la más agradable y segura posible. Esto dará como resultado una vida más larga y sólida porque se reducirán los peligros reales y amenazas para su salud y su vida. Mantener a tu gato dentro de tu casa puede aumentar su esperanza de vida de tres a cinco veces.

Sin embargo, al aire libre la historia es otra: conflictos con otros animales, tráfico, malas condiciones, agentes contagiosos y atropellos son sólo algunos de los problemas que puede sufrir un gato cuando vive en la intemperie.

  1. Los gatos como asesinos en serie

Esta afirmación sonará un tanto exagerada, pero en el mundo animal así sucede. Los investigadores de la Universidad de Georgia en los Estados Unidos han realizado pruebas colocando pequeñas cámaras a gatos domésticos para conocer sus hábitos cuando se encuentran al aire libre.

Lo que encontraron fue que uno de cada tres gatos mató a otros animales y a aves de menor tamaño, unas dos veces a la semana. Además, la mayoría no fueron cazadas para convertirse luego en alimento sino que fueron dejadas o traídas a casa como trofeo.

  1. Patas sudaderas

Nunca verás a un gato soltar una gota de sudor, hasta en ese aspecto son muy elegantes. Estos felinos sudan a través de sus patas, no a través de su piel debido a que tienen pocas glándulas sudoríparas en todo su cuerpo.

La mayoría de esas glándulas están ubicadas en las almohadillas de sus patas. Razón por la cual se pueden ver las huellas de tu gato cuando camina sobre ciertas superficies en las épocas de calor. Para enfriarse, los gatos jadean y lamen toda su piel.

  1. Las huellas dactilares gatunas

Si quieres analizar la huella dactilar de un gato, tienes que ir directamente a su nariz. Las impresiones en esta área del cuerpo son únicas y se convierten en el equivalente a nuestras huellas dactilares. El cojín de la nariz de un gato no es exactamente igual al cojín de otro gato, cada uno tiene su diseño exclusivo, inconfundible y especial.

  1. Gatos zurdos y diestros

Tu gato tiene una pata dominante, al igual que los humanos. Los expertos afirman que esto probablemente depende del género del animal, ya que en una investigación realizada en 2009 se determinó que los gatos machos prefieren usar la pata izquierda y las gatas son más de usar la pata derecha en primer lugar. Cuando termines de leer este artículo observa a tu gato y presta atención cuál es la pata que usa primero para realizar cualquier acción.

Texto: Vanessa Díaz

Periodista especializada en el mundo animal

Fotos: Francisco Lizarazo

@visionesp

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