En la escena electoral actual aparece un tercer foco de atención sorpresivo, que está marcando una profunda influencia dentro de las campañas políticas. El primero está completamente colmado de spots, bajo la lupa mediática y es el de los candidatos; un segundo elemento son los coordinadores de cada una de las coaliciones o partidos, entre quienes existe una profunda confrontación, se encienden las opiniones, así como los argumentos -ya sean ciertos o no- para sumar votantes; y el tercer aspecto, el que concilia, aporta, suma y busca acuerdos… la cultura.

Existen tres propuestas culturales en la mesa, las tres contienen diferentes puntos positivos, pero como dice el dicho “Lo bueno es enemigo de lo mejor” y es momento de escoger no sólo a un candidato presidencial, sino también estar pendiente del equipo que va a operar nuestras instituciones gubernamentales, mismas que aunque le pese al sistema, son organismos públicos -como lo señala su nombre- y están al servicio del y para el pueblo.

En este propósito por encontrar una mejor elección, realizamos un análisis partiendo de diversas entrevistas, notas y dos momentos claves: el Diálogo por la Reforma Cultural realizado en el Centro Cultural Roberto Cantoral, así como el Encuentro por la Cultura transmitido en TV UNAM, donde se expusieron cada una de las propuestas sobre gobernanza cultural que se encuentran en el menú electoral y para marcar posturas, al final de este artículo les dejamos el diferenciador de cada uno de los proyectos propuestos por estas tres coaliciones.

Coalición “Juntos Haremos Historia” (MORENA, PT y PES): Cultura descentralizada, transversal, colectiva, incluyente y comunitaria

Alejandra Frausto es la representante cultural de la coalición del puntero en las encuestas, que de ganar las elecciones el politólogo, escritor y político tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, sería la titular de la Secretaría de Cultura.

Frausto, como lo ha declarado en diversas entrevistas, se considera una mujer institucionalista, entre sus logros se encuentra la creación del primer Circuito de Festivales en la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, allá por los tiempos en que AMLO era Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal. En el periodo de 2011 a 2013 como secretaria de Cultura del Estado de Guerrero, desarrolla el programa La cultura como herramienta de transformación social, donde integraba caravanas culturales de teatro, música, literatura y el exitoso Cine Sillita. Directora de Culturas Populares en la Secretaría de Cultura de 2013 a febrero de 2017, cargo en el que impulsa el proyecto Renacimiento, iniciativa para que los niños y jóvenes guerrerenses de comunidades desatendidas en Acapulco formaran parte de un ensamble orquestal, además del programa México Cultura Para la Armonía que busca el rescate de los espacios públicos.

En su propuesta, enfatiza que la cultura no debe ser un accesorio dentro del espectro gubernamental, tampoco un artículo de lujo que solo sea producido, consumido y favorecido en algunos sectores sociales, “La cultura es un eje fundamental para la transformación de este país”, afirma Frausto. 

Dentro del mapa institucional para la coalición “Juntos Haremos Historia”, se presenta la descentralización de cada una de las Secretarías federales, esto con la finalidad de diversificar, atender y abarcar a todo el país, así como enmendar parte de la problemática de sobrepoblación que sufre la Ciudad de México.

La Secretaría de Cultura se ubicaría en Tlaxcala, Estado que cuenta con una grave situación de trata, el hecho de convertir a este territorio en el centro de la gobernanza cultural, bien puede ser parte de la solución. El ¿cómo?, lo detalla Frausto dentro de las acciones de inclusión cultural: “Garantizar la inclusión, ver al ser humano, atender su calidad de vida, su cotidianeidad, realizar programas para todas aquellas personas que han sido excluidas: los jóvenes, indígenas, migrantes o una agenda en la participación de género. No solo como audiencia, también como actores culturales y que este derecho humano, alcance realmente a todos”.

En materia de transversalidad, el trabajo en conjunto con otras Secretarías, la representante de cultura comenta: “Dolorosamente la educación artística quedó fuera de las aulas, tenemos una poderosa red de bibliotecas y 255 mil escuelas, a nosotros nos interesa entrar desde la primera infancia, esto lo podemos realizar desde los becarios y artistas inscritos en la Secretaría, que desde su iniciativa pueden adoptar una escuela o algún centro cultural, para sensibilizar y acercar a maestros y estudiantes a las artes, con la mano de la SEP, SEDESOL y la Secretaría de Salud”.

Respecto al tema del presupuesto, Alejandra comenta que “será justo y suficiente… se tiene planeado con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, participar en el programa Jóvenes construyendo el futuro; con SEDESOL, que generará un plan de economía solidaria en las comunidades, donde se apoyará a los artesanos, lauderos, orquestas regionales o a otro tipo de creadores locales, así como darle permanencia a los proyectos, dar vida a la infraestructura con la que contamos, ser responsables con el gasto e incentivar empresas autosustentables”.

Centralizada, también se encuentra la cultura, los principales centros, actividades y programaciones se sitúan en las capitales, principalmente en la Ciudad de México, pero la visión de Frausto va más allá… es hacer llegar las manifestaciones artísticas a todas las regiones, y el plan para lograrlo se basa en una estrategia que según nos aporta la historia, brindó muy buenos resultados: “Las Misiones Culturales de Vasconcelos, dividida por consejos multidisciplinarios, transversales, regionales y vinculantes”.

La cultura digital, turismo cultural, gastronomía, arquitectura, cine, teatro, arte popular y otros temas, también forman parte del planteamiento de la coalición “Juntos Haremos Historia”.

Alejandra Frausto se incluye como testigo y gestora de que la cultura es una fuente poderosa de desarrollo, así como de pacificación y uno de los objetivos clave del proyecto que representa se resume en una de sus mejores frases: “Se desató la violencia por los últimos gobiernos, a nosotros nos toca desatar la paz por todos los medios”.

Coalición “Por México al frente” (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano): Políticas culturales a la francesa, porcentajes, reestructuración y los claroscuros   

Historiador, rector de la Universidad de Guadalajara, fundador y presidente de la Feria del Libro de Guadalajara, fundador del Festival de Cine de Guadalajara, pertenece a varios consejos directivos de proyectos culturales, en pocas palabras el hombre del poder cultural en Jalisco, Raúl Padilla.

Declara el director de la FIL tapatía, que de contar con la preferencia de los votantes Ricardo Anaya, el no sería Secretario de Cultura federal y que desde hace tiempo su decisión ha sido no volver a incursionar en puestos públicos, ni de elección popular.

En lo que respecta a lo que no se ha realizado en materia cultural, destaca: “Somos un país con una gran fuerza, historia y tradición cultural; lo que han realizado los gobiernos en esta materia se queda muy reducido a comparación de este gran legado. Lo que el estado invierte en materia de cultura, es realmente lamentable, casi simbólico, solo el 0.3 por ciento del presupuesto de la federación se destina como inversión a la cultura y también existe un gran rezago en la estructura cultural de este país, salvo en la Ciudad de México”.

En el proyecto de “Por México al frente”, Padilla plantea: “En el Frente, se nos ha solicitado una propuesta integral de cultura para la próxima administración, no sólamente en atender las bellas artes, sino ir a las demás expresiones, las culturas populares, las alternativas, el diseño, la gastronomía y muchas más. Realizar una obligada descentralización de la cultura y contemplarla como un pivote para el desarrollo, el rescate de espacios públicos, turismo de interés cultural y para esto se necesita un andamiaje institucional, para darle impulso a las empresas culturales. Incluir a todos los sectores sociales y niveles de gobierno en el diseño de las políticas culturales, así como hacer una actualización en las instituciones”.

Referente a la sociedad civil y empresas creativas: “Se requiere una ley de mecenazgo, para entenderlo, el modelo francés valora la intervención activa del Estado, busca el desarrollo institucional, inscribe la cultura en la política social y educativa, sin descuidar sus industrias creativas, pero para esto se necesitan mayores incentivos fiscales”.     

Hombre de claroscuros muy marcados, por un lado un estadista de las cifras referentes a la cultura, el fundador de dos importantes festivales de talla internacional, un analista de los proyectos internacionales en materia cultural y un experimentado empresario de la cultura, pero eso es sólo una parte que nos han mostrado de Raúl Padilla, la otra, es la que lo señala como un “cacique del bajío”, el “Corleone de la UdeG” que da el visto bueno en la rectoría de la máxima casa de estudios de Guadalajara, el que se cuela de forma disimulada en el escenario político, ese lado en el que varios conocen en sus tierras, pero pocos hablan de él. Así, entre luz y sombra, surge el proyecto cultural de “Por México al frente”, que si bien cuenta con un buen análisis, sólo es visto desde el palco… y sin ensuciarse los zapatos.  

Coalición “Todos por México” (PRI, PVEM y PANAL): El “mero” de la cultura, los cuestionamientos del GRECU y un proyecto entre dudas

Tal vez el por fin ungido vicecoordinador de Cultura en la campaña de Meade, desconocía en lo que se metía, el historiador Cesar Moheno, llega tarde y con la espada desenvainada al debate cultural, un ejemplo pintoresco fueron su primeras palabras en el Encuentro por la cultura transmitido por TV UNAM: “…es Moheno”, aclaraba con un “gracias” a la escritora y catedrática Rosa Beltrán, así como sus participaciones que iniciaba con tintes de “ataque moderado” para hacer ver que su propuesta “estaba por encima” de la los otros dos representantes de cultura, que resultaban sobradas y de mal gusto.

Bueno, Moheno para que no se enoje “diplomáticamente”, se desempeña como historiador, investigador, ha sido secretario técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia, director editorial de “Editorial Clío”, es autor de tres libros y actual asesor de la subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, quien después de una larga lista de los que supuestamente serían representantes de cultura por la coalición “Todos por México”, llega como “el mero para la cultura” del candidato ciudadano que no quiere deslindarse de su jefe Peña Nieto.

En fin, en el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura de la UAM (GRECU), pasó lista, como lo hiciera Alejandra Frausto y Raúl Padilla, quienes salieron bien librados de los cuestionamientos de este grupo de especialistas, pero en el caso de César Moheno, la situación fue distinta, esto a causa de representar la propuesta cultural del candidato de la continuidad, el del sistema corrompido, el que si bien presume que sus manos están limpias, no encuentra la salida en los temas de desvíos de fondos realizados por las dos últimas administraciones, donde él ocupó en ambas ocasiones, el cargo de Secretario de Hacienda.

Gobiernos donde la corrupción ha alcanzado a la esfera cultural, y a cargar la cruz de los recortes presupuestales, telarañas burocráticas, pagos detenidos, trabajadores que no reciben su dinero a tiempo, el moche del sistema de etiquetados, la impunidad, las negativas y otros muchísimos abusos para el calvario impuesto para el reciente cargo de campaña que Meade otorga al historiador, quien sólo puede defender bajo sus propias palabras: “…el éxito de la creación de la Secretaría de Cultura”.

En el proyecto cultural de esta decadente coalición, Moheno señala: “José Antonio Meade tiene entre los ejes de su campaña, consolidar a México en una potencia cultural; la cultura como estructura de la vida social, en política pública ver a la cultura como desarrollo económico, conjugarla con la equidad, diversidad y libertad. Encauzar la cultura como vector para unir los niveles de gobierno, donde el patrimonio cultural, el conocimiento artístico en la educación, descentralizar la inversión de los Estados para que los apoyos culturales se otorguen directamente, fortalecer la red de museos y bibliotecas, nuevas formas de financiamiento y de políticas fiscales que favorezcan a los procesos creativos formarán parte de los ejes de acción en la cultura”.  

Suena bien, pero las dudas ensordecen y el problema no es la propuesta, es la credibilidad de los intereses que representa esta coalición, por algo el castigo se refleja en las encuestas y aunado a eso, tener que levantar un proyecto cultural que llega a destiempo en el panorama electoral, donde para empezar pareciera que no se ponen de acuerdo sobre el representante en esta materia, muchos “bote pronto”, la personalidad del “bomberazo” y así entre incertidumbre se ha vivido este sexenio, pero como título de película para “Todos por México”, bien podríamos cerrar con la de George Clooney de 2005: Buenas noches y buena suerte.

El diferenciador:

-Alejandra Frausto (Juntos Haremos Historia): El pensamiento de llevar a nuestra tierra la cultura para que florezca, otorgue la tan esperada paz, brinde frutos que nos alimente, junto con la filosofía del “Maestro de América” de hacer llegar a cada rincón de nuestro México el despertar cultural, crear comunidades autosustentables, hacer de la cultura uno de los pilares del desarrollo, donde todos podamos participar, es lo que esta coalición busca… en el poder de la cultura.

-Raúl Padilla (Por México al Frente): Tal vez los modelos de políticas culturales extranjeras como la de Estados Unidos o Francia, tengan buenos resultados en sus territorios, ellos encontraron la fórmula para lograr un buen desarrollo cultural, pero ahora nos toca encontrar el nuestro. Mientras que los números son una herramienta que nos permite detectar donde estamos parados, son solo el termómetro y los proyectos deben surgir desde el pueblo, no dictados por las oligarquías, el lujo o la pose aristocrática, erudita en la cual se le ha encarcelado a la cultura que por naturaleza es libre e igualitaria.

-César Moheno (Todos por México): Mucho tenemos que aprender de nuestra riqueza milenaria, debemos conocerla, preservarla y compartirla, así que no podemos improvisar un tema tan relevante como la cultura, la seriedad que ésta coalición le ha otorgado al sector cultural, deja mucho en que pensar. Tímida, con tropiezos y ambigua para contar con un representante, su respuesta tardía  refleja lo que la actual administración es y la continuidad de un sistema que ha llevado a los mexicanos al hartazgo. No alcanzan las capacidades o intenciones aunque sean buenas, ya que las acciones cuentan otra historia y esa cruz se la ganaron a pulso… la desconfianza.

Glen Rodrigo Magaña

@HomoEspacios / @glenrod85

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