En “Pequeño Teatro” todos somos voyeuristas

El término “voyeur” (literalmente: mirón) proviene del idioma francés y hace referencia a la conducta de buscar placer mirando situaciones eróticas desde cierta distancia. Para el mirón, el paraíso está en esa inmovilidad, en el no poder desviar la mirada ni cerrar los ojos. Un voyeurista simbólicamente deja de residir en su piel para transportarse hacia una fantasía ajena. ¿Y no es eso, también, lo que nos apasiona del cine, de la televisión o del teatro?

Volvió a la ciudad el circo de los fenómenos

Ya en el 2015 se habían presentado en el teatro El Pasillo; ahora en el 2016 regresaron renovados, con nuevas atracciones pero con la misma estrella principal: La maldición de la familia de la Cormaneja.