Inocencia perdida en “rodillas negras”

Podía haberse llamado Federico, Francisco, Fabricio, Facundo, porque como dice el poeta venezolano Andrés Eloy Blanco “Cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos”. Era un niño juguetón, solía juntar ramitas de colores, o las clasificaba por tamaño. Siempre estaba en la calle jugando, sus rodillas eran negras como sus pantalones cortos. Siempre estaba acompañado de su perro, su amigo fiel, que lo seguía saltando y girando a su alrededor. Pero ese niño ya no está…Lo mató la guerra.

Las cosas que hacemos por falta de estima o de dinero

Hay países que son reconocidos por sus certámenes de belleza, como Venezuela, y los resultados pueden cambiar los destinos de las concursantes, afectándolas de muchas maneras, incluso en el “Patrimonio” familiar.