“Fu, Fa, Fus”: la coleccionista de palabras

La historia de Catalina no es la de cualquier coleccionista, porque ella es una profesional en lo que hace y ella colecciona palabras: Grandes, chicas, gordas, flacas, altas o bajas, todas caben en su red y en su bolso donde las guarda para luego darle uso.

Un foro sobre la crisis lleva a la Zona de Oscuridad teatral

El teatro siempre tiene cosas que decir, por eso a veces se le considera un arte molesto – porque toca temas que no siempre son fáciles de digerir – pero los mensajes que se envían desde el escenario deben ser claros y entendibles, porque de lo contrario pueden generar ruido y distorsión.

Inocencia perdida en “rodillas negras”

Podía haberse llamado Federico, Francisco, Fabricio, Facundo, porque como dice el poeta venezolano Andrés Eloy Blanco “Cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos”. Era un niño juguetón, solía juntar ramitas de colores, o las clasificaba por tamaño. Siempre estaba en la calle jugando, sus rodillas eran negras como sus pantalones cortos. Siempre estaba acompañado de su perro, su amigo fiel, que lo seguía saltando y girando a su alrededor. Pero ese niño ya no está…Lo mató la guerra.

“Barbarita Manuela”: Mucho ruido y pocas nueces

Cuando uno lee una sinopsis como la de “Barbarita Manuela” piensa: ¡Waoo! aquí hay un texto atractivo y se imagina que la puesta en escena será algo de lo que se hablará por mucho tiempo, más cuando se pregona que es una obra teatral “dedicada a la lucha cotidiana de las mujeres de nuestro país”. Pero el refrán que menciona “del dicho al hecho hay mucho trecho” nunca estuvo mejor expresado como en este caso.